El tratamiento ambulatorio de drogas es una intervención no residencial.
Permite al paciente vivir en su casa y mantener su vida laboral o académica mientras acude al centro para recibir terapias individuales y grupales. Combina el apoyo psicológico, la psiquiatría y, si es necesario, la farmacoterapia para evitar recaídas.
Características principales del tratamiento
Modalidad flexible: Existen programas básicos e intensivos que se ajustan al nivel de consumo y las necesidades del paciente
Enfoque multidisciplinario: Incluye atención con psicólogos, psiquiatras, terapeutas y trabajadores sociales.
Terapias conductuales: Se centra en desarrollar habilidades para enfrentar la compulsión, evitar el consumo y prevenir recaídas.
Intervención familiar: La red de apoyo del paciente suele participar activamente en el proceso de recuperación.
